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Presencia de africanos en Yucatán es tan antigua como la conquista

Mérida, 19 Ago (Notimex).- La presencia de africanos en territorio yucateco es tan antigua como la conquista de esta región de México, ya que con los Montejo llegaron esclavos afroamericanos que participaron con sus amos en la emancipación de estas tierras.
El experto en migración afroamericana en Yucatán, Jorge Victoria Ojeda, señaló que, aun cuando esas poblaciones estuvieron presentes en la conquista, fueron apenas unos cuantos, pues para el español fue más rentable el trabajo de los mayas que el de las personas de color, contrario a lo que sucedió en Veracruz.
En entrevista, explicó que esa es una razón por la cual no se presentaron grandes colonias de africanos en el territorio yucateco, asociado al hecho que en el siglo XIX se les trató de invisibilizar ante la idea oficial de crear al mestizo mexicano.
Las crónicas, recordó, citan que los mayas hablaban de los negros conquistadores, quienes lucharon contra los americanos (indígenas). La conquista de Yucatán se hizo con unas 100 personas: españoles y negros.
Para 1567, en el libro del Obispado se menciona la existencia de matrimonios entre africanos con mujeres mayas; ya no sólo de español con mayas y ello es muestra de que Yucatán tiene una larga tradición de pluralidad étnica y cultural.
Una muestra de la importancia que tenía este sector para los españoles radica en que a los africanos les fue construida una iglesia a unas cuantas cuadras de la Catedral (1686), muy diferente a lo que sucedía con los mayas, comentó el especialista.
Un dato poco conocido, añadió, es que se pensaba que la iglesia para ello se situaba en lo que hoy es el barrio de Santa Lucía, pero en realidad se ubicaba a un par de cuadras de la llamada Plaza Grande, donde se encuentran edificios como la Catedral o la Casa de Montejo.
Hasta los siglos XVI y XVII este templo existía y se le conocía como la Iglesia de negros, aunque su nombre real era de la Sagrada Familia o de Jesús, María y José.
Empero, durante la gestión del general revolucionario Salvador Alvarado, en los años 50 del siglo pasado este inmueble fue cedido a una logia masona, que inició su modificación y años después fue demolido y convertido en estacionamiento.
Una característica particular de esa población en Yucatán es que vivieron siempre en la casa de sus amos y aquellos que eran libres -como los que ayudaron a conquistar la región-, también habitaban en esas casa y por lo general se dedicaban al servicio doméstico.
No podemos comparar, explicó Victoria Ojeda, la presencia africana en Yucatán como sucedió en Veracruz. En primera instancia podemos decir que en Yucatán vivía en una esclavitud laxa, no se daban los conflictos como sucedía en otras partes del territorio mexicano.
Para el siglo XVI, se cree que la colonia de afroamericanos apenas era de 150 personas en Mérida, muchos de ellos con prebendas, como la libertad por haber combatido contra los mayas.
La otra diferencia radica en que los españoles no necesitaban gastar en la adquisición de mano de obra, la tenían en abundancia y en forma gratuita con los indígenas mayas conquistados, por eso la colonia africana no era grande, consideró Victoria Ojeda.
Había suficiente mano de obra indígena, pero era necesario tener a la población afroamericana al servicio, pues en Europa era signo de bonanza y por ello éstos trabajaban como cocheros, capataces de parcelas, cuidador de ganado, incluso recolectores de tributos.
Otra razón por la cual la población africana no es notoria, comentó el especialista, podría tener su origen en el siglo XIX, cuando se le invisibilizó porque la moda oficial era crear al mestizo, basado en la unión del indígena y el español.
Ello originó “un bombardeo racista y nadie quería aceptar que provenía de negros”. Incluso cuando a una persona se le preguntaba por sus rasgos negroides, alegaba que su piel es obscura "por salir mucho al sol".
Incluso, por así decirlo, se vieron en la necesidad de agruparse y formaron dos poblaciones, en el municipio de Tizimín, al oriente del estado, donde la mayor parte sus habitantes eran afroamericanos o tenían rasgos de esa raza.
Lo cierto, observó Victoria Ojeda, es que muchos no pueden negar su origen, no sólo por el apellido o por las características física que evidencia que son descendientes -incluso gobernadores-, sino por ser susceptibles a enfermedades propias de esa raza.
Se han documentado casos en los que una persona con características mayas sufre alguna afección propia de la población africana, y al hacer el rastreo genético se descubre que algunos de sus ascendentes fueron africanos.
NTX/JMC/RMF/MMM/AJV
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