Los cenotes de Yucatán, con mas de 6,000 formaciones registradas en la peninsula, enfrentan una presion creciente por el turismo masivo. Ante este escenario, el gobierno estatal, el INAH y las propias comunidades mayas han impulsado un modelo de visita responsable basado en certificaciones de sustentabilidad, limites de aforo y turismo comunitario que en 2026 recibio reconocimiento nacional.