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Presentan “Historia de la arqueología en Yucatán”

Mérida, 21 Oct (Notimex).- La arqueología vinculada al pueblo maya, así como los hombres y las mujeres que le dieron forma durante más de cuatro siglos, es la temática principal del libro “En busca de los antiguos mayas. Historia de la arqueología en Yucatán”.
Luego de dos años de investigación, el antropólogo y escritor yucateco Alfredo Barrera Rubio presentó el texto y con él la historia de 80 personajes asociados a la arqueología maya, sus aportaciones al fortalecimiento del conocimiento y reconocimiento de la grandeza de esta cultura ancestral.
No obstante, también expone intereses ocultos sobre investigaciones, que incluso favorecieron la sustracción de más de 30 mil piezas de Chichén Itzá y otros sitos y que fueron enviadas a Estados Unidos.
Durante la presentación del texto, el autor destacó que inició como un proyecto editorial que pudiera circular y venderse por parte de la Editorial Dante, que logró un convenio con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la coedición del libro.
La obra busca hacer más accesible esa parte de la historia al público en general, así como “priorizar a los personajes más importantes relacionado con la arqueología maya”.
Reconoció que existen diversos textos en los que se cita la vida y obra de varios de los actores del libro, sin embargo ninguno contiene tal cantidad de personajes vinculados a la arqueología maya, así como diversas referencias arqueológicas al mismo tiempo.
"Hemos sintetizado las aportaciones de 80 personajes a la arqueología maya, algunas biografías y semblanzas que son más largas que otras, pero tenemos historia poco conocida como la creación del primer museo peninsular y el papel que jugaron unos anticuarios criollos en las investigaciones antropológicas", sostuvo.
Muchos de esos personajes poco conocidos, dijo, sirvieron de vínculo entre el investigador y la cultura, por ello existe un cuadro sinóptico que permite ubicar con facilidad las aportaciones del personaje en el tiempo y el espacio.
Refirió que aunque todos los personajes citados en el texto aportan algo al crecimiento de la arqueología maya el libro apunta cómo varios de ellos tuvieron patrocinadores y respondían a la búsqueda de colecciones, la rapiña del patrimonio nacional, incluso al espionaje en temas como la producción del henequén, en un tiempo de bonanza económica e interés de Estados Unidos.
Por su parte el historiador e investigador Antonio Benavides Castillo explicó que este texto de 104 páginas se compone de cuatro capítulos referentes a tiempos diversos vinculados con la tarea arqueológica, publicación que calificó de “profusamente ilustrada” y de un texto obligado para comprender la evolución de la misma.
Los capítulos, comentó, se dividen en cuatro como son “Los cronistas”, “Los viajeros y exploradores”, “La profesionalización de estudios arqueológicos” y la “Acción institucional en arqueología”.
El primero corresponde a los narradores de la cultura maya como fray Diego de Landa y sus aportaciones en los siglo XVI y XVII al descubrimiento de esta cultura.
Siguen la vida y las aportaciones de 20 viajeros, exploradores y coleccionistas, a fines del siglo XVIII y principios del XIX, como fray Estanislao Carrillo o el obispo Crescencio Carrillo y Ancona.
El tercer apartado corresponde al siglo XIX y parte del XX, donde las luchas intestinas del país impiden una protección adecuada de los bienes prehispánicos y la presencia de arqueólogos estadunidenses que provocaron la salida del país de innumerables piezas de la cultura maya.
La última parte corresponde a los numerosos arqueólogos mexicanos que trabajaron en favor de preservar a esta cultura pero al mismo tiempo promover su grandeza, a la vez que surgen instituciones necesarias para este fin como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En tanto, el también antropólogo Carlos Peraza López consideró que el libro “es una valiosa aportación del autor para conocer detalles de los estudios relacionados con los monumentos de la cultura maya”.
También “la acción institucional de la arqueología, así como tener a la mano planos de la Península de Yucatán y América Central donde se desarrolló esta cultural, además de fotografías y otros elementos para viajar a lado de personajes como Bernal Díaz del Castillo o Juan de Grijalva”.
Además está Diego de Landa con su “crueldad y abuso para con los mayas”, pero paradójicamente es también reconocido como el precursor de la arqueología yucateca descrita en su “Relación de las cosas de Yucatán” donde narra las características de sitios como Izamal o Chichén Itzá.
Así, continuó, se llega a la creación del INAH como un elemento que busca dar a la arqueología un enfoque antropológico, con enfoque social y favorecer la relación con los grupos étnicos que los forman.
NTX/JMC/RMM/MMH
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