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Visitar cenotes en Yucatán con responsabilidad: guía de buenas prácticas para proteger estos ecosistemas únicos

Los cenotes de Yucatán, considerados sagrados por la civilización maya y vitales como fuente de agua dulce para millones de personas, enfrentan una presión creciente por el turismo masivo. Organismos estatales, comunidades y expertos en conservación han impulsado normas y recomendaciones para garantizar que su visita sea segura, sostenible y respetuosa del ecosistema.
Yucatán cuenta con más de 2,241 cenotes y grutas registrados, según el Censo de Cenotes, Cuevas y Grutas del Estado, elaborado conforme al Reglamento estatal publicado en 2014. Estos cuerpos de agua subterráneos, formados por la disolución de la roca caliza a lo largo de milenios, no son solo un atractivo turístico: forman parte de un acuífero que se extiende por más de 103,000 kilómetros cuadrados y constituye la única fuente de agua dulce para comunidades de toda la península de Yucatán.
El incremento sostenido del turismo en la región ha generado alertas entre especialistas en conservación. Según expertos y activistas ambientales, los principales daños documentados incluyen la contaminación del agua por residuos químicos, el deterioro de formaciones geológicas milenarias por contacto humano, y la alteración de la biodiversidad endémica que habita estos ecosistemas. La presión sobre algunos cenotes populares ha llevado a sus administradores a establecer cupos diarios: en Homún, por ejemplo, algunos cenotes comunales han fijado un límite de 150 visitantes por día, mientras que el cenote Zazil Tunich admite un máximo de 20 personas por horario para garantizar una experiencia de calidad y reducir el impacto ambiental.
La Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán (SEFOTUR), que publica y actualiza el listado oficial de cenotes con aprovechamiento turístico en el estado, clasifica como cenotes turísticos aquellos que cuentan con prestadores de servicios certificados, infraestructura de acceso, señalética y equipamiento de seguridad. Entre los requisitos para operar, los prestadores de servicios en cenotes deben contar con manuales de seguridad y atención de emergencias conforme a la Norma NOM-011-TUR-2001, guías certificados y pólizas de seguro de responsabilidad civil vigentes.
Las recomendaciones de buenas prácticas documentadas por organizaciones conservacionistas y las propias comunidades gestoras de cenotes incluyen medidas ya adoptadas en muchos sitios:
- Prohibición estricta del uso de bloqueador solar, cremas y productos químicos que contaminan el acuífero.
- No introducir alimentos, bebidas ni mochilas grandes al área de baño.
- Respetar las formaciones geológicas: estalactitas, estalagmitas y columnas no deben tocarse.
- Contratar guías locales certificados que garantizan una experiencia segura e informada sobre la historia maya y la ecología del sitio.
- Respetar los límites de aforo y los horarios de acceso establecidos por cada administrador.
- No realizar saltos al agua en cenotes de poca profundidad o caverna sin autorización del guía.
La amenaza sobre los cenotes no proviene solo del turismo: la descarga de aguas residuales, la expansión agrícola y proyectos de infraestructura recientes han sido señalados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) como factores de riesgo para la integridad del acuífero. En este contexto, elegir cenotes administrados por cooperativas comunitarias o ejidos con prácticas sostenibles certificadas es una forma concreta de contribuir a la conservación y al desarrollo económico de las comunidades mayas que los custodian.
Los visitantes pueden consultar el listado oficial de cenotes turísticos de Yucatán, las normas de acceso vigentes y la información sobre prestadores de servicios certificados en el portal de la Secretaría de Fomento Turístico del Gobierno del Estado de Yucatán: sefotur.yucatan.gob.mx.
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